Del odio al amor es un paso
Julia se queja nuevamente, pero está vez menos, así que comienzo con el mete y saca subiendo la velocidad de a poco y sus quejidos se transforman en gemidos y palabras calientes pidiéndome que la coja más fuerte, yo lo hacía con todas mis fuerzas y eso le encantaba, la sacaba completamente y la volvía a meter, de esa forma...