Mis posturas favoritas: la postura del pájaro Uyuyuy
Me coloqué en posición y me abrí de piernas, procurando que el coño quedase expuesto, pero no tanto como para que se viera el agujerito. Míkel se enfundó el preservativo y se dispuso a penetrarme, pero no encontraba la postura idónea sostenido con una rodilla en el asiento y el otro pie en el suelo. De este modo la penetración era...