Tensión sexual compartida
Siempre he creído que a mi amigo Ares le gusta mi mujer. Él la mira discretamente, con una media sonrisa y ojos encendidos. Además es muy amable con ella, es un buen orfebre y en varias ocasiones le ha regalado anillos de plata hechos especialmente para ella. Un día se lo comenté a Liz y se sonrió sin negarlo.
Sucede que Ares y y...