Cuernos consentidos con Claudia
Me subí encima de ella, mi pene estaba medio erecto, mientras la besaba, me frotaba contra ella, pasando mi pene por su vagina. Nos besábamos desesperadamente, mi pecho se frotaba con sus tetas, sentía sus pezones duros. Una vez más, mi pene se puso muy duro. Ambos estábamos muy excitados. Me levanté, me arrodillé frente a su vagin...