La cojo mientras habla con su marido (parte 3)
¡¡¡Ay amor!!! ¡No sabés cómo estuvo la otra noche!
Sus palabras denotaban una excitación muy pegada a la liberación de alguna parte de su mente.
Le di un largo beso, agarré sus nalgas, abrí sus piernas y la senté arriba de mi falda.
-Te cuento... El otro día cuando me fui de acá llegué a casa, los niños no estaban ...