Mi suegra es mi mujer (capítulo 2)
Al regresar a la casa en la noche, ella me esperaba. La casa estaba limpia y la mesa estaba puesta. Lucía unas sandalias de tacones, una lycra blanca muy estrecha que transparentaba su tanga verde, una blusa escotada sin brassier, y estaba perfectamente maquillada. –Mi amor, ¿quiere que le sirva la cena? –me preg...