Mi primera infidelidad con la negra más hermosa del mundo
Fui un esposo fiel por diez años. Si es que se le puede llamar fidelidad a la forma tan reprimida en la que viví todo ese tiempo. Orgasmos insípidos, masturbación en la oficina, fetiche de senos hasta durmiendo, en fin, diez años sin saber lo que era un cuerpo de mujer, y sin conocer el mío. Tres ...