La propuesta de mi amigo (14)
Por fin sonó la puerta, rápidamente la abrí y enseguida ella se apoyó en mis hombros y me dio un beso fuerte, como necesitado, desesperado, apenas pude cerrar la puerta, ella estaba decidida a bajarme el pantalón y, por lo visto, no le importaba nada la posibilidad que alguien de la calle la viera. Todo estaba muy raro, pero no...