La felicidad de un cuckold (2)
Continúo con la fantasía del relato anterior. Espero les guste.
Después del encuentro con nuestro amigo Kiyo, las relaciones en esas vacaciones entre Luna y yo fueron mejores que nunca.
Ella me esperaba montada en el pollón de goma, tocándose y me hacía unas mamadas espectaculares. Se lo mon...