Los espejos de Laura
Terminamos gimiendo entre besos como dos putas zorras. Entrecruzadas nuestras piernas y nuestros abrazos no dejaban de excitarnos; comencé a moverme sobre ella frotando nuestros pubis como si la estuviera o me estuviera penetrando, esa era la sensación, y otra vez, y otros orgasmos ahogándonos en un nuevo juego de húmedos besos entre ...