Con la dependienta del sex-shop
De vuelta a casa vi un sex shop nuevo que estaba abierto, aparqué el coche y pasé a echar un vistazo. Estaba todo lleno de consoladores, vibradores, cremas lubricantes, un apartado para sadomaso, con esposas, collares, correas para atar a la cama, esposas. Al fondo una puerta que ponía ‘acceso a cabinas’, ...