El gran masaje a la hermana de una amiga
Pedro le metió dos dedos en la vagina y empezó a moverlos lentamente dentro y fuera. Diana le pidió que acelerara, cosa que hizo de inmediato, y en unos instantes volvía a agitarse en un orgasmo. Gritó que estaba lista y me imploró que observara como se corría. Al hacerlo varios chorros de líquido salieron disparados de su agujero...