La mirona en camisón (II): Lo que pasó después
Marta abrió los ojos. La claridad se colaba por la ventana. Los sucesos de la noche anterior, los azotes y sexo en el salón, podrían muy bien haber sido fruto de su imaginación. Pero había un problema, lo recordaba todo demasiado bien para que hubiese sido solo un sueño húmedo.
Son...