La profesora de autoescuela
Era una tarde de sábado de tiendas con Adela, cuando al salir de una de ellas nos sorprendió un chaparrón que nos obligó a guarecernos en una cafetería, estaba prácticamente llena pues como nosotras otros habían hecho lo mismo, en una mesa estaba Marta, nos vio y se levantó para salu...