Instrucciones para un macho obediente
Confesión: Me vuelve loca tu obediencia. Que seas mi juguete, mi macho sumiso. Cada gemido tuyo es mi victoria. Me gustaría chuparte esa deliciosa verga un poquito, tragarme toda esa leche, te lo juro y atragantarme con tus fluidos. Seguro esa leche está toda calientita y acumulada desde hace días, ¿verdad?... ¿me la merezco? Piensa...