Me obligaron a mamar en el metro (CDMX)
Lo que contaré será más por catarsis que por perversión, una amiga me sugirió hacerlo para sentirme mejor y liberarme de ello. Mi nombre es Sandra, tengo 20 años, estudio la universidad (UNAM) y este fin de semana me ocurrió algo muy fuerte. Primero que nada, soy linda (o eso me han dicho),...