La gata y la mañana
En tus mañanas duras
la gata hace jirones las sábanas
mientras maulla en celo,
mientras eriza el pelo,
mientras aulla loba al alba.
Tu alegría erecta, su río de flujo,
que desemboca en sus piernas
antes de tus muslos,
antes de que la toques,
antes de que la muerdas.
Tu mirada lasciva es tu s...