La tormenta Elisatetha
Atormentados eran mis anocheceres,
atormentados eran mis amaneceres,
ella fluía en todo mi ser, podía sentirla escurrir en mis venas, sobre mi piel,
sus ojos vibrantes y brillosos eran tan hipnóticos,
las curvas de su cuerpo sinuoso daban círculos infinitos en mi mente,
sus arrugas encantadoras e...