El día que la gata Sonia me desvirgó (Final)
Desde ese día esperaba que llegara el siguiente martes con ansiedad. Tenía el perfume de su cuerpo y el olor de su sexo en mi nariz. No me concentraba en mis estudios recordando haber tocado la conchita y mamado los ricos pechos de la chica más bella y popular de la vecindad. La miraba pasar para la universidad y siem...