Del chat al encuentro
Quedamos de vernos en la entrada de una tienda conocida, como ella me dijo la vería fácilmente, su atractivo era inconfundible con esa blusa apretada, le fascina que la vean, le admiren el escote (me había dicho, en las ricas platicas que tuvimos en el chat y por teléfono); me acerque ¿Silvia?, ¿H...