En el metro pasan cosas
Noté que comenzaba a mover sus dedos en mi trasero y la verdad es que me aparté un poco de la pared para facilitarle el trabajo, sentí su mano entre mis nalgas y esperé como una gata sus movimientos. Después de sobarme un rato sobre la falda, comenzó a buscar su apertura trasera. Parecía un experto. La localizó enseguida. Introduj...