Noche de Halloween
El dolor que sentí al comienzo cambió por gemidos de placer, me tomó del cabello haciendo que arquee mi espalda y así empezó a pellizcar mis pezones con fuerza. Sus embestidas cada vez eran más fuertes. Sentía que llegaba mi segundo orgasmo; cuando él soltó mi cabello y me empujó nuevamente contra el mesón vi cómo se lamió su...