La secretaria (parte 2)
Después de unos momentos de intenso sexo sentía como me embestía, como se iba agotando, al grado en que dejó de hacerlo.
Me salí, me volteé y lo miré a los ojos tiernamente, lo llevé hacia el sofá, un sofá muy bonito de piel blanco, que era donde casualmente yo me se...