Maite, mi culo favorito del bachiller (II): Uno rapidín
Habían pasado 2 semanas desde mi primer encuentro con Maite, habíamos seguido hablando casi diariamente, pero no habíamos podido quedar, ya que poco después de aquel encuentro ella se había marchado a La Coruña, donde iba a permanecer casi todo el verano, por lo que como no tomara cartas en el asu...