La flor impura
Me ofreció su flor no tan pura pero muy suave, tibia y apenas humedecida.
Recostada en la cama abre sus piernas, yo de rodillas bajo a besar el fruto.
Abro mi boca grande para besarla y saborearla, su voz me guía. Asiii!
Separo sus pétalos con mis dedos y con la lengua plana rozo apenas su nectario.
Siento...