Con la misma moneda (parte 3)
Fuimos a tomar hasta que no pudimos más, él tomaba por el dolor que le causaba el que su esposa le hubiera pedido el divorcio, y yo tomaba, por la rabia de no haber terminado de ver como se la cogían esos dos negros.
Pasado unos días, me enteré que mi amigo había intentado matar María, a...