Pensando en un trío
Te sujetó de las caderas y tomó tus nalgas, donde se alcanzaba a marcar la lencería. Yo seguía excitado desde mi rincón, observando. Era la primera vez que autorizaba algo así; lo habíamos hablado, y aunque te negabas, al final aceptaste. Él continuó y te quitó el vestido, dejándote en ropa interior. Tu silueta quedó semidesnu...