Sexo exprés en el ascensor con desconocidos
Cuando el mundo enloquece y todo parece caerse, no existe nada mejor que una buena cogida. Con esa reflexión como mantra, me puse lo más perra que pude (top negro, minifalda negra súper corta, sin ropa interior) y salí con la intención de comerme al primero que se me cruzara en el camino. Literalmente, el primero.
Mi salida, a pes...