La hora de la siesta
Como cada día me levanto a ducharme, ponerme ese uniforme blanco y negro como si de una esclava se tratará, recojo mi cabello y pongo una poco de crema en mi rostro, luego me pongo un poco de maquillaje para disimular lo cansada que me siento en este encierro, después de los únicos minutos que puedo dedicarme, ...