El despacho
Llaman a la puerta, me levanto del sillón de mi despacho, y abro.
Hola, te digo sin cambiar lo más mínimo mi expresión y no dejándote ver que me has sorprendido. Pasa por favor, no te quedes ahí.
¿Estás listo para la sesión de Crosfit de hoy? Me preguntas con una sonrisa...