Historias del 14 de febrero: La sorpresa de San Valentín
La mano de Valentina colocó con cierta dificultad aquel juguete que taponearía su ano. Era una pieza de plástico cuyo lado romo entraba en el recto, y del otro extremo dejaba al exterior un corazón adiamantado. Este era un pequeño detalle de erotismo que la hermosa mujer pensaba regalarle al marido en es...