Juventud en éxtasis (parte 2)
Pasaron varios días desde que Darlene me quito mi virginidad con su negro y embadurnado consolador. Desde ese entonces sentía cada noche ráfagas de placer al acostarme que me hacían mojar mi coño, acompañados con descargas de adrenalina con solo acordarme de la guarra introduciéndome ...