Mi hijo y la cincuentona Diana
Fui donde ella estaba, y con el teléfono de la ducha, dirigió el agua caliente hacia mi polla, y después me la enjabonó, lo repitió otras dos veces hasta que la considero completamente limpia, en ese momento salió de la ducha y me hizo una señal para que yo hiciera lo mismo, mi polla con todo esto estaba durísima, y...