La mamá de mi amiga Raquel
Me levanté y le quité la tanga, Carmen se acomodó en el sofá abriendo las piernas, me incliné hacia ella y apoyándome en la espalda del sofá la empecé a penetrar suave, le mordía las tetas y el cuello, la doña aún apretaba magnífico, me acariciaba las nalgas y me empujaba más a ella....