Mi tía, mi prima y la montaña (2): Conociendo a mi tía
Los dos seguíamos de pies, en medio del pequeño claro del jardín con la luna en lo más alto del cielo como único foco de iluminación. Mi tía me volvió a besar, sus besos eran tremendamente seductores, sabía manejar la lengua y los labios como nadie que hubiera conocido. ...