Fantasía de una mujer casada con un hombre mayor (parte 4)
Abrí la puerta. El chico, joven, aún con el casco puesto, me miró. Primero a los ojos, luego, a mis pechos. Yo me moría de la excitación. Sonreí, seductora, llevando una de mis manos, al cuello de la camisa. Le pregunté el precio, me di la vuelta, para que viera la parte baja de mis nalgas. Y llamé a don...