¿Volverás a dejar que juegue contigo, Rosalía?
Tenía yo por aquel entonces 42 años. Pasaba de las once de la mañana. Iba vestido con mi ropa de caza, mi gorra, mis botas, mi cinturón con cartuchos del que colgaban tres conejos y llevaba la escopeta de cartuchos al hombro. Mi perro olió algo y salió corriendo. Seguí monte arriba y me encontré con un espectáculo triple. Desde l...