El manoseador por fin me hizo suya
A veces las cosas no salen como las planeamos, pero debemos adaptarnos y quizá algo bueno puede pasar. Después de caminar unas cuadras, por fin llegamos a la puerta del hotel. Él se acercó al mostrador y le dijo a la señora que quería una habitación de estancia corta. Esa gorda mal encarada me volteó a ver y lo mira a él. Le dijo...