De dama a golfa (3)
Mis brazos de nuevo rodean su cuello atrayéndolo hacia mi dejando caer su curtido cuerpo en mi delgado y plano vientre cubriéndome por completo, mis piernas se abren en automático correspondiendo a sus cada vez más fuertes movimientos copulatorios, lo observo disfrutar con mi joven cuerpo, la diferencia de edad es evidente, su arrugad...