Sexo en el jacuzzi
Cada vez le metía más caña, ella sabía muy bien cómo hacerlo y cuándo tenía que pisar el acelerador. Yo me agachaba e intentaba comer de sus grandes pezones (¡grandísimos!), que estaban totalmente erectos. De pronto se oyó como alguien abriendo la puerta. El piso es chico y se oye perfectamente, alguien había entrado. Ella me m...