La vecina con la que cumplí todas mis fantasías
Mi novia vivía en el último piso de un edificio de cinco pisos. A pesar de ser mayores de edad, evitábamos gastar en hoteles por lo que acudía a su casa frecuentemente para tener sexo mientras sus padres no estaban. El sexo con ella era maravilloso, pero mi novia era un poco recatada, no le gustaba el sexo oral...