Haciendo las paces con la ciudad
Siempre tuve miedo de volver.
Hui de mi ciudad en cuanto pude, culpándola de todo el mal que había sufrido, como si los lugares pudieran odiar. Pensaba que en una ciudad más grande podría ser quien realmente era; que cuantas más calles interminables, más posibilidades de hallar mi camino. Y, si...