La estilista transexual que conquistó a mi madre
Bajó y tomó esa verga enorme con las dos manos. La besó desde los huevos hasta la cabeza, lamiendo las venas. Empezó a chuparla con devoción: metiéndosela profunda, babeando, usando una mano para masajear y apretar los huevos pesados. Con la otra mano le metía dos dedos en el culo a Valeria, follándola mientras la mamaba con ganas...