El adiós de mi mujer
Me levanta como muñeca de trapo y me pone en cuatro sobre la cama. Con toda su fuerza y grandes manos me apresa de la cintura, con movimientos de frenesí lleva mis caderas hacia su pelvis y después me aleja de él.
Ya tenemos más de treinta minutos haciendo el amor y yo cada vez me siento mejor. Quiero...