Complaciendo a mi esposa (3)
Seguimos tomando, platicando y ella con más confianza lo invitó a bailar, solo que esta vez puede ver a mi esposa más suelta de lo normal sin importarle mi presencia, empezó a bailar más pegadita, me di cuenta que mi esposa ya estaba algo ebria y ya no tenía vergüenza, y entonces le lancé el reto de que bailara con...