Le damos a ella una gran cogida
Recuerdo que en mis años en la universidad me tocó conocer a una de las mujeres más hermosas que yo jamás haya visto; se llamaba Maricela, pero todo el mundo en la universidad la conocía por el sobrenombre de “La Zanahoria” o para abreviarlo más todo mundo le decían Zana. El origen de tan peculiar apodo era el que se pintaba el...