Mi cuñada, su amiga Martina y yo
Son las 20 horas de una tarde de otoño, he finalizado mi jornada laboral y me marcho para casa, pero antes entro en el bar, donde suelo desayunar habitualmente, pues en casa no hay aún nadie, mi esposa trabajará hasta muy entrada la madrugada, pues están finalizando la contabilidad de una empresa, que presenta ...