Siracusa
Había sido un largo e intenso día. Insomnio, avión, reencuentro, besos, drogas, sexo, alcohol y amistad. ¿Qué otro hubiera podido esperar de un fin de semana con el barbudo?
Vamos por partes. Al cuarto de hora después de encontrarlo en su hotel, ya estábamos tirando, morbosos y sonriente...