Mi mujer, un travesti y yo (III)
Yo me encontraba sentado en un sillón, mientras mi mujer, súper caliente, seguía mamando esa verga impresionante, trataba de tragarla toda, y me miraba con lujuria. Luego Maira, la levanto y mientras le chupaba las tetas, la llevo a la cama, empezó a bajar por su cuerpo hasta llegar a su concha, y empezó...