La mirona en camisón
Marta sudaba bajó el edredón nórdico mientras el camisón, empapado, se pegaba a su piel y la tela de las bragas se colaba, de forma molesta, por la raja de su culo. La habitación estaba caldeada y la escasa luz que se filtraba por la persiana creaba una atmósfera de sombras. Olía a alcohol ...