A la novia de mi amigo le encanta provocar
Luego se movió de tal manera que la falta le quedó super arriba, pude ver su tanga, ¡dios! fue algo delicioso de ver, tenerla tan cerca de mí, casi desnuda, una locura, la mente me explotaba y sin pensarlo le manoseé las piernas, los muslos, los apretaba y los sobaba muy rico yo con el pretexto de ayudarle a acomodarse...