INICIO » Sexo Anal

A escondidas le doy cogidón

  • 8
  • 15.543
  • 9,38 (24 Val.)
  • 0

Empiezo a relatar que esta historia comienza en el 2017, yo tenía 19 años. Comenzaré por describirme, mido 1.69, soy de complexión regular y dado que juego fútbol desde pequeño tengo bien marcados los músculos de las piernas, tengo algo marcado el abdomen, soy de tez morena y cabello rizado.

Todo comienza cuando yo salgo de vacaciones en la escuela, eran las de cambio de semestre por lo cual tenía 2 meses de vacaciones, siempre he sido un chico de casa, regularmente me la paso en redes sociales, y en Facebook la cual es mi favorita.

En una ocasión recibí la solicitud de una chica la cual acepte sin mirar a detalle el perfil ya que tenía el uniforme de la prepa de mi casa, nunca me han gustado menores, así que pase por muerto eso. Pasaron algunas semanas y empecé a aburrirme de la monotonía de estar en casa y hacer lo mismo, despertar, desayunar, y estar metido viendo memes todo el día, así que sin yo tener novia pues me la pasaba pajeándome con algún video vagabundo en el internet. En una ocasión era tal mi calentura que no podía quitarme las ganas de carne solo pajeándome, necesitaba alguien con quien descargar todo lo que deseaba sacar.

Entonces me di a la labor de buscar en mis amigos chicas guapas, ninguna me llamaba tanto la atención como para mandarle imbox, hasta que me topé con una que hizo que mi alma quisiera salirse de mí, era una chica que en su foto de perfil solo se veía del torso para arriba, pero sin duda era suficiente, para llamar mi atención, eran unas grandes tetas envueltas en una blusa en rayas, blanco y negro, me adentre en el perfil y pude ver que era la misma chica que me había dado solicitud semanas atrás, me llamo tanto la atención que le mande mensaje en seguida, a lo que me contesto con un modesto, “hola”. Comencé a sacarle la plática y sonaba a una chica orgullosa de su cuerpo, daba a entender que podía tener al que ella quisiera con solo tronar los dedos, aquello me molesto un poco pero sin duda esas tetas podían mas que mi enfado.

Ya revisando bien su perfil, publicaba muchas imágenes horny, con frases como "after sex", "oh si beibi" cosas como esas me da a relucir que es una chica caliente. Con ella seguí platicando unas semanas, hasta que le pedí conocernos. Fue en un parque urbano donde ella me decía que solía patinar por las tardes, la cita era 5pm, llegue puntual, me senté en una banca a esperar por ella. Pasaron unos minutos y comenzaba a desesperarme al pensar que me planto, entonces me empujan de atrás y escucho una risa carcajeándose, ¡¡era ella!! completamente vestida de negro a lo metalero, pero la silueta que formaba con su cuerpo era brutal, cabello a los hombros, ni tan morena ni blanca, 1.65 aprox., labios gruesos, piernas de lujo, tetas como de una milf de 30, y unas caderas que por sí solas se aplaudían, un mujerón. Me sonríe levantándome, reclamando por no haberla visto (como no iba ver tremendo mujeron?).

Platicamos un rato y nos llevamos bien, ella era tan grotesca y burlona, me hacía burla por mi cabello que como les recuerdo era rizado, se pasó la tarde y era hora de irse, al despedirse, la abrace y quise robarle un beso, pero reacciono y solo alcance un roce con sus labio inferior, me dio una patada diciéndome, “no tan rápido trapeador, estas pulgas no son de tu tapete”, yo me reí y le dije, “vas a ser mía ya verás”, ella solo me hizo una seña con el dedo y se marchó.

Continuábamos platicando por chat a diario, con la charla y el jugueteo me di cuenta que le había gustado, por lo que me anime y le dije que me gustaba, ella me pregunto qué era lo que más me gustaba de su cuerpo y yo respondí el trasero, en eso se desconectó, yo me paniqueé pensando que había huido y que todo el avance que tenía con ella se había ido por el caño. A la media hora recibo un mensaje, reviso y era ella, me había enviado un archivo adjunto, al abrirlo mi verga despertó de golpe y me exigía carne, era una foto de su trasero en cachetero, aunque la foto era con desenfoque se alcanzaba a ver muy bien, añadido a la foto un pequeño mensaje: “Y así también te gusta papi???”, mi verga estaba explotando de lujuria no razonaba ya, solo le dije que me había encantado, me dijo que estaba consintiendo por ser buen muchacho, yo solo asentía, pasaron días de pláticas cachondas, de fotos en paños menores y el morbo crecía y crecía, yo le mande por inercia que cuando me dejaba consentirla y ella me dijo solo "pronto".

Un día regresando a casa revise el celular y tenía un mensaje de ella, cual decía: “Oye amor mañana tengo solo una clase así que no iré a la prepa, y mi madre trabaja hasta la tarde, quieres que nos veamos en mi casa???”. Yo inmediato le dije que sí, y me dio instrucciones para llegar a su casa, me dijo que la puerta estaría abierta y que me fuera con cuidado porque a dos casas vivía su tía. Yo hice todo tal cual me pidió, entre a la casa y ahí estaba ella, descalza, con pants y con el cabello mojado, era evidente que se había bañado, me tomo de la mano y me dirigió a su habitación.

Entrando, enseguida la abrace y la bese, un beso profundo, de lengua súper cachondo, la tome por las nalgas mientras le comía la boca, ella de a poco me avanzaba hacia su cama y termino encima de mí, comenzó a restregarse su vagina con mi verga por encima del pantalón, aquello se sentía riquísimo, me quito la camisa y comenzó a besarme desde el cuello hasta el abdomen. Esa situación era digna de una diosa, sus besos me calentaban más y más, le quite su chamarra y quedo al descubierto ese par de tetas que vaya que eran grandes y bien firmes, me las comí luego, mientras ella seguía restregándose, yo con mi cara pegada a su teta y con la otra mano en su trasero, ella empezaba a gemir, y su cara empezaba a mostrar gestos de placer. La voltee y le quite el pantalón, me desabroche el mío y le puse en la cara mi verga que estaba en su punto, ella sin pensarlo se la metió completa hasta la garganta, parecía desesperada por la forma en que me la mamaba, la recosté bien y yo me empecé a follar su boca. Solo se escuchaba como se ahogaba con el trozo de carne que tenía en la boca, fue una mamada monumental, pare y le quite el cachetero negro que tenía, ella solo abría sus piernas dejándome ver lo que me iba comer, en mi mente solo pasaba lo buena que estaba.

Comencé a juguetear con mi verga en la entrada de su vagina pero sin meterla, ella solo gemía y su rostro lo decía todo, quería verga y a montones, yo seguía jugando, hasta que algo desesperada me dice "Métela ya, no seas carbón, quiero que me taladres", yo tan obediente se la metí de golpe, pude sentir lo mojada que estaba y lo caliente por dentro, con cada embestida podía sentir como me abría camino adentro de ella, se la metí sin misericordia, aumente el ritmo hasta que solo se escuchaba sus chillidos y sus gemidos, "así, así papi!!!”, repetía una y otra vez, yo seguía cogiéndomela sin descanso hasta que ella me empujo, se puso de espaldas y se sentó sobre mi verga, aquel culo se veía tan hermoso que mi verga tomo su segundo aire y se puso como estaca, ella brincaba y chillaba a la vez, se meneaba en círculos haciéndome delirar, era una diosa, ella estaba tan excitada que cada vez brincaba más alto para dejarse caer con todo, era una orquesta de gemidos y de sudor eso, la empine y le dije “ahora me va”, sin preguntar apunte en su ano, y se la empuje de golpe, se escuchó un grito de dolor tremendo, ella lloraba y me suplicaba que la sacara, yo empecé a bombearla y casi sin voz suplicaba que despacio, con voz entre cortada se le entendía "despacito que la tienes muy grande, me vas a sacar la mierda". Yo aumente el ritmo y empecé a meterla toda, sin duda le estaba sacando la mierda pues le empecé a sacar uno que otro pedo, la tome por el cabello y le di con todo lo que tenía, ella ya no tenía voz y solo dejaba hacer. Terminé llenándole el culo de semen, aquella mañana me cogí a una súper hembra, al verla recostada tomando aire y con espasmos era alucinante, mi semen le escurría del ano, sensacional aquella postal.

Yo me vestí y me despedí de ella con un beso en la frente, ese fue el inicio de una buena racha sexual en mi vida.

(9,38)